Lana por sal, azafrán por sal, leche por sal, también miel por sal.
ELLA y ÉL, una pareja de mediana edad, llegan en el crepúsculo a su casa en la montaña. Es invierno y tienen un gran deseo de reencontrarse en ese refugio. Nada más llegar descubren que sus mejores amigos, ÁNGELA y MIGUEL, que en realidad son los que últimamente más han disfrutado de esa casa aislada, han acabado con toda la leña y no la repusieron. También acabaron con las bombonas de gas, las botellas de vino, incluso las piñas para encender. Y han dejado la basura sin tirar. Se encuentran que la puerta del dormitorio no se puede abrir.
Y es aquí, cuando la tragicomedia, da un gran giro inesperado. Es EL AUTOR de la pieza quién abre la puerta del dormitorio, para anunciarles que esta obra es un fracaso y no se va a acabar.
Cerca del refugio pasa el Camino de la Sal. Un camino vecinal que hace muchos años utilizaban los habitantes de esas sierras para intercambiar lo que tenían por sal: lana por sal, azafrán por sal, leche por sal, también miel por sal.
- Obra candidata a TODAS las modalidades de los premios MAX (2026).
- Premi Mostra de Teatre d’Alcoi (2026).

